martes, 23 de abril de 2013

Odio extrañarte.
Y que no te importe.
Odio que no lo sepas.
Ni que lo odio ni que te extraño.

domingo, 21 de abril de 2013

Me besaste, ¿sabes?
Con uno de esos besos que me borran el mundo.
Y puedo asegurarlo porque no sabría decirte dónde estábamos.
Aunque, de todos modos, nunca sé dónde estamos.
Pero era hermoso. Se sentía hermoso.
Ahora no estoy segura y tampoco podría saberlo.
Porque en el mejor instante, susurraste otro nombre.
Y me expulsaron de allí.

miércoles, 17 de abril de 2013

Princesa

Sabes que estás enamorada cuando a pesar que toda tu vida has semi-repudiado todos los apodos cariñosos que usa la gente, te derrites cuando a él se le escapa un "te veo luego, princesa".

domingo, 14 de abril de 2013

Soledad


—Hola.
—Huelo despecho en este “hola”
—Retiro cualquier comentario que haya hecho en el pasado sobre que en otra vida fuiste un caballero medieval o un príncipe. Totalmente eras un sabueso.
—Tal vez era el sabueso del príncipe.
—Da igual, las princesas no besaban sabuesos.
—Pero tú eras una ratona.
—Es cierto.
—Entonces, ¿qué pasó?
Le digo todo. Del tipo de "todo" que arruina tu maquillaje y te hace temblar aunque haya sol.
—No tengo derecho a sentirme así, ¿verdad?
—Tienes libertad de sentirte como quieras.
—Genial, porque odio esto...
—No quiero aprovecharme pero lo entiendo.
—Tal vez por eso te llamé....hey, gracias por escuchar
—Está bien. Míralo de esta forma: "De todos modos, ya necesitabas un momento de soledad."
—Odio la soledad. ¿No quieres salir conmigo?
Y ahí está su risa. LA risa.
—No, ratona. Por tu bien, necesitas aprender a controlar la soledad.
—Púdrete.
—Tus deseos, son órdenes.
Y entonces cuelga. Es allí cuando me doy cuenta que la soledad crece...y me ahoga.

lunes, 8 de abril de 2013

El amor debe ser esto.

Esta ansiedad todas las mañanas por un beso.
Ese sentir que falta algo y encontrarlo cuando te veo.
Esa sonrisa que se me escapa en medio de algún silencio.
Estas ganas de hablar de ti todo el tiempo.
Esa perfecta comodidad entre tus brazos.
Ese miedo cuando tienes la mirada perdida.
Ese recuerdo de tus brazos en mi cintura para poder quedarme dormida con una sonrisa.
Ese dulce mareo cuando sueltas un "te quiero"
Esta nueva habilidad de encontrarte en todo lo que veo
Estas mil paranoias descubiertas.
Este dolor sordo cuando te vas.
Este soñar despierta cada minuto.

El amor debes ser tú.
Y si no....bueno, ¿a quién le importa?